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El asiento que recibe el nombre de «Tercera Base» es el asiento inmediatamente a la derecha del crupier. En blackjack presencial, el jugador que está sentado en este asiento es el último jugador en recibir cartas y el último en jugar en la mano antes de que sea el turno del crupier. Debido a que el jugador sentado en la Tercera Base tiene la última acción, es conocedor de todo lo que ha ocurrido en la mesa con anterioridad. En esta situación se disfruta de una ventaja considerable cuando se cuentan cartas.

El jugador de la Tercera Base tiene bastante tiempo para ver las cartas que se reparten a los otros jugadores en la mesa y aún más tiempo para no perder la cuenta. Además, las decisiones tomadas por el jugador en la Tercera Base a menudo pueden afectar al resto de la mesa. Un jugador que se siente en la Tercera Base y no tenga conocimientos sobre la estrategia básica del blackjack podría tomar una decisión equivocada y, sin querer, quitarle al crupier la carta con la que se hubiera pasado consiguiendo, con ello, que toda la mesa pierda. Los jugadores experimentados deberían preferir siempre el asiento de la Tercera Base en una mesa de blackjack.

Cuando el crupier “draws out” significa que reparte y puede convertir una mano que estaba a punto de pasarse en una mano ganadora. Un ejemplo de esto sería un crupier que tiene un 16 y saca 5 para 21. Las probabilidades indican que el crupier puede pasar una mano con 16 y los jugadores deberían pasar cuando el crupier muestra un 6 como carta boca arriba. A pesar de la posibilidad de que el crupier se pase, a veces el crupier repartirá cartas bajas y conseguirá una mano ganadora. Cuando esto sucede se dice que el crupier “draws out”.

Esta es la manera del crupier de preguntarle si desea adquirir un seguro sobre su propio blackjack. Aceptar un seguro cuando tiene un blackjack le garantizará un pago de dinero a la par, o 1-1, en lugar del desembolso 3-2 que normalmente se recibe con un blackjack.

Si no acepta el dinero a la par y el crupier tiene un blackjack, usted empatará y no recibirá nada por su mano ganadora. Por regla general, el seguro es una de las peores apuestas que se ofrecen en una mesa de blackjack. El único momento en que debería siempre tener un seguro es cuando tiene un blackjack. En ese caso, ganará al menos la misma cantidad de su apuesta inicial.

Se podría pensar que la carta amarilla utilizada para cortar los mazos de la baraja antes de que ésta se coloque en el “zapato” es sólo una herramienta para el corte, pero dicha carta tiene un propósito más importante. Después de cortar las cartas, el crupier deberá colocar la carta de corte en algún lugar cerca del cuarto inferior del zapato. Cuando esta carta sale del zapato señala al crupier que es el momento de barajar los naipes.

La colocación de la carta de corte es importante para los contadores de cartas porque cuanto más abajo se coloque en el zapato, más profundo será lo conocido como rango de penetración en el mazo. Una penetración más profunda resulta en un conteo más preciso para el jugador. Cada vez que un casino sospecha que alguien cuenta cartas, a menudo solicita al crupier que coloque la carta de corte más cerca del centro de la baraja con el fin de limitar el rango de penetración.

Esta es una situación difícil para un jugador. Sin embargo, si usted sospecha que el crupier computarizado ha cometido un error, o incluso le ha engañado, hay unas cuantas cosas que podría hacer.

Lo primero es intentar tomar una captura de pantalla en su equipo antes de que se reparta la siguiente mano. Esto puede resultar difícil, aunque muchos casinos no comienzan la próxima mano hasta que se haga una nueva apuesta. En algunos casinos online también es posible volver a jugar la última mano. Puede presionar el botón de reproducción y hacer la captura de pantalla a partir de ahí.

Su segunda tarea será contactar con el equipo de apoyo del casino online. Necesitará las capturas de pantalla que tomó previamente como prueba. Explique al equipo de atención al cliente lo ocurrido y proporcione la documentación necesaria.

Si se puede determinar que se ha cometido un error, entonces posiblemente será compensado de alguna manera. Si todo esto falla y siente que ha sido engañado, su último recurso sería no jugar más en ese casino online.

A menos que esté jugando una variante del blackjack conocida como Double Exposure donde ambas cartas del crupier se juegan boca arriba, no podrá ver la carta no expuesta (carta del agujero o hole card) del crupier online. Esto es lo que hace del blackjack un juego de azar. Nunca se sabe que carta tiene el crupier boca abajo.

No obstante, puede ser útil pensar que el crupier siempre tiene un diez boca abajo y actuar en consecuencia en esa mano. Este es uno de los principios de la estrategia básica. Se podrá encontrar con programas de software que prometen la posibilidad de ver la carta no expuesta por el crupier al jugar al blackjack en un casino online. Lo mejor que puede hacer es evitar este tipo de softwares. Muchos de estos programas contienen virus informáticos y, además, a usted se le identificará y marcará como tramposo. Si esto sucediera, no se le permitirá jugar al blackjack en el casino online donde haya sido pillado y, además, podría ser denunciado.

Si está jugando al blackjack en un casino presencial, a menudo es imposible evitar a otros jugadores en la mesa. A veces, estos jugadores beben o son desagradables y, otras veces, su falta de conocimientos sobre el blackjack puede llevarles a tomar malas decisiones que harían que toda la mesa perdiera.

Si se encuentra sentado junto a uno de estos jugadores, la única buena opción que le queda es encontrar otra mesa. No se enfrente al jugador. Si se produce un altercado, el casino pedirá a ambos que se marchen. Cada casino presencial tiene muchas mesas de blackjack. Si el jugador sentado a su lado se comporta de una manera que usted no puede aceptar, simplemente busque otra mesa.

El blackjack es el único juego en el casino, aparte del poker, en el que la habilidad de un jugador puede neutralizar la ventaja de la banca. En realidad, no es complementamente un juego de azar. El blackjack introduce el elemento humano en el juego, dando a los jugadores la oportunidad de tomar decisiones en sus manos. Los jugadores tienen el control sobre el modo en el que desean jugar su mano, pudiendo pedir, plantarse, doblar o renunciar. Estos elementos introducen cierta técnica al juego.

Un jugador que entiende la estrategia básica del blackjack y sabe cómo contar cartas superará, a largo plazo, a otro jugador que no lo hace. Esta posibilidad prueba que el blackjack es más que un juego de azar.

A menos que sea usted un autista prodigioso como Rain Man o tenga una increíble memoria fotográfica, hacer el seguimiento de todas las cartas de la baraja es imposible. Los casinos utilizan entre seis y ocho mazos en sus juegos de blackjack y el juego se mueve muy rápido. Pensar que se pueden contar todas las cartas es un error muy común entre las personas que quieren aprender a contar cartas.

Muchos creen que contar cartas consiste en contar todas las cartas en el zapato. Esto no es del todo correcto. Usted puede contar las cartas, pero no hay necesidad de recordar cuántos cuatro o sietes quedan en la baraja. En vez de ello, podrá llevar una cuenta actualizada que asigne un valor de un punto a cada carta. Cuando las cartas salgan del zapato, podrá sumar o restar el valor de cada carta a su cuenta.

La excepción a esto son los ases, ya que muchos métodos de recuento requieren que se lleve una cuenta aparte para los ases. Con la práctica, esta técnica se vuelve muy sencilla.

Es muy poco probable que un crupier se arriesgue a hacer trampas en un casino presencial. A esta persona no se le paga lo suficiente y las cámaras de seguridad en el casino son muy buenas. Si un crupier hiciera trampas, el casino lo sabría casi de inmediato.

Sin embargo, si sospecha que un crupier está haciendo trampas con el fin de ayudar a otro jugador en la mesa, su mejor opción es avisar al jefe de sala y exponerle sus sospechas. Dese un paseo al baño y aproveche para buscar al jefe de sala.

El jefe de sala es fácil de reconocer. Él o ella llevará un traje chaqueta y estará de pie al lado de las mesas de blackjack, observando. Discretamente, dígale al jefe de sala lo que cree que está sucediendo para que alerte al «ojo del cielo» y éste pueda prestar más atención a esa mesa. Bajo ninguna circunstancia deberá enfrentarse al crupier de blackjack. Con ello sólo conseguiría que se le expulse del casino.

Si es usted un jugador principiante de blackjack y aún no domina el arte de contar cartas, doblar la apuesta original con un total de 11 es una estrategia muy sólida en una mesa de blackjack.

La razón tras esto es que una baraja de cartas contiene más cartas de valor diez que cualquier otra carta, lo que aumenta las posibilidades de que le toque un 10 sobre su 11 consiguiendo, de esta manera, un imbatible total de 21. Sin embargo, aquellos que tienen experiencia contando cartas no se regirán siempre por la regla de doblar con un 11. Si el recuento es muy negativo, un contador de cartas experimentado preferirá, en vez de ello, pedir en la mano.

En muchos casinos presenciales, un jugador puede doblar a la par cualquier carta. Esto incluye doblar un blackjack o un 21. ¿Por qué un jugador querría doblar su propio blackjack? El principal motivo para ello es el pago por esa mano, puesto que un blackjack se paga a 3-2.

Si la mano se dobla y el jugador gana, la recompensa se aumenta a 2-1. Doblar un blackjack es una decisión muy arriesgada en una mesa de blackjack y sólo lo deberían hacer aquellos contadores de cartas más experimentados. Además, esta apuesta está considerada una técnica de expertos y es probable que atraiga la atención del personal del casino.

La razón más probable por la que pierde jugando al blackjack en casa es debido a la forma en la que juega. Si está jugando contra otra persona, y cada uno de ustedes tan sólo intenta superar el total del otro, entonces la teoría de la probabilidad dicta que sólo va a ganar la mitad de las veces.

Para jugar eficazmente al blackjack en casa hay que jugar de la misma forma en la que se juega en el casino. Esto significa que una persona debe ser elegida como crupier y jugar contra todos los demás jugadores. Si desea aumentar sus posibilidades de ganar al blackjack en casa, juegue siempre el papel de la banca y utilice las mismas reglas que utiliza el casino. El blackjack fue diseñado para ofrecer una ventaja a la banca.

No. Ninguno de los jugadores del equipo de blackjack del Massachusetts Institute of Technology (MIT) sufrió nunca ningún tipo de abuso físico por parte del personal de un casino. Sin embargo, los sucesos descritos en la película 21 retratan adecuadamente hechos ocurridos a otros contadores de cartas en el pasado. En particular, Las Vegas era un lugar muy peligroso para que te descubrieran contando cartas. En los primeros años de apuestas en Las Vegas, era muy común que el personal de seguridad del casino propinara palizas, o incluso algo peor, a los contadores de cartas.

Con el paso de los años, este tipo de comportamiento ha sido reemplazado por otras medidas como prohibir la entrada al casino del contador de cartas. Los casinos han aprendido que este es un método mucho más efectivo para eliminar a los contadores de cartas que propinarles palizas en una habitación sin ventanas.

Muchos contadores de cartas que han sido expulsados de casinos, a menudo utilizan un disfraz para volver a las mesas de blackjack. Si bien llevar un disfraz, como una barba o un bigote falso, no es técnicamente ilegal en la mayoría de los casinos, sí que es ilegal que un jugador vuelva a un casino en el que se le ha prohibido la entrada. Se trataría de allanamiento y ese jugador podría ser denunciado.

Hoy en día, es muy difícil crear un disfraz que engañe a los sofisticados softwares de reconocimiento facial utilizados en muchos casinos. Estos softwares a menudo pueden identificar a una persona, incluso cuando utiliza un disfraz básico.

Técnicamente, usted es responsable del dinero que gana jugando al blackjack y debería pagar impuestos sobre sus ganancias. También podría deducir las pérdidas y ciertos gastos relacionados. De todos modos, a menos que consiga ganar una gran cantidad de dinero en una mesa de blackjack, es muy poco probable que sus ganancias sean rastreadas por el casino.

Todas las transacciones del casino se llevan a cabo en efectivo, lo que haría pensar a los jugadores que sus victorias y sus derrotas no son registradas. Esto no es del todo cierto. Cada vez que se sienta a jugar al blackjack, el jefe de sala se acercará y le pedirá su tarjeta de jugador o documento de identidad. A continuación, introducirá sus datos en un sistema informático que registra cuanto tiempo juega, la cantidad de dinero con la que empezó a jugar y cuánto se ha dejado en la mesa.

Este proceso se llama clasificación o inscripción y es practicado por la mayoría de los casinos presenciales con el pretexto de recompensarle por su juego. Recuerde siempre que las cartas ofrecidas al jugador por el casino son la manera perfecta para el casino de rastrear todos sus movimientos. Si juega de manera profesional y se gana la vida con el blackjack, tiene que presentar una declaración de impuestos o correrá el riesgo de ser acusado de evasión de impuestos.

La mayoría de los primeros casinos en Las Vegas estaban controlados por la mafia y era habitual que aplicaran su propia forma de justicia que solía ser rápida y brutal. Los contadores de cartas eran considerados tramposos. Cuando alguien era sorprendido contando cartas en un casino gestionado por la mafia, a menudo era tratado de forma feroz por los matones del casino. Y sí, uno de sus métodos favoritos consistía en castigar a un tramposo rompiéndole las manos.

Estas medidas se tomaban en un intento de dar ejemplo a otros jugadores que pretendían contar cartas. Desde mediados de la década de 1980, estos métodos de la vieja escuela han desaparecido de Las Vegas y otros lugares de juegos de azar, a la misma vez que la influencia de la mafia ha ido disminuyendo o siendo eliminada por completo.

A día de hoy, muchos casinos ofrecen dos variedades de blackjack electrónico. Una de ellas es similar al vídeo poker. La otra es más como el blackjack real con un crupier virtual. En ambos casos, estos juegos suponen una apuesta pobre para un jugador serio. Además, todos los juegos de blackjack electrónicos vuelven a barajar el mazo después de acabar cada mano.

Esto hace que sea imposible llevar un conteo de cartas. Otro problema es que los resultados en el vídeo blackjack son determinados por un ordenador, tal y como haría una máquina tragaperras. No se incluye ninguna estrategia. El ordenador decide si usted gana o pierde una mano. En este tipo de juegos, la ventaja de la casa es muy alta y esto hace que sea imposible que un jugador gane a largo plazo.

Si decide jugar al vídeo blackjack en un casino, hay una serie de cosas que podría hacer para aumentar sus posibilidades de ganar. Lo mejor es buscar un juego de vídeo blackjack que ofrezca un enorme desembolso progresivo por una mano en concreto. Algunas máquinas de vídeo blackjack pagan un premio mayor cuando tanto usted como el crupier tienen dos ases del mismo palo, por ejemplo.

Si desea aumentar sus posibilidades de ganar en el vídeo blackjack juegue sólo cuando el jackpot progresivo es muy alto. La otra manera de aumentar sus posibilidades de ganar en el vídeo blackjack es aprender a dejarlo cuando está ganando. La codicia es la razón por la que la mayoría de los jugadores pierden dinero en juegos de casino. Es preciso estar dispuesto a llevarse un beneficio menor y a no permanecer en el juego tras haber ganado una considerable cantidad de dinero.

¡Puede hacerlo! No hay ninguna regla en el blackjack que le prohíba hacerlo.

Tenga en cuenta, sin embargo, que este es uno de los peores errores que podría cometer en el blackjack y es probable que vuelva contra usted al resto de jugadores en la mesa. La razón por la que no debería dividir dieces es porque tiene un total de 20, una mano casi imbatible.

Además, si decide dividir los dieces siempre hay una posibilidad de que le toque la carta que haría pasarse al crupier y hacer que toda la mesa pierda al conseguir el crupier un total alto. Cuando esto suceda, no se sentirá muy cómodo sentado con jugadores que están enfadados con usted por cometer un error de estrategia básica.

En aquellos juegos de blackjack en los que las cartas del jugador están expuestas no hay ninguna regla que le prohíba hacer esto. En el blackjack sencillo o de doble mazo (double-deck) no puede ver las cartas de los otros jugadores porque estaría mal visto. En una mesa de blackjack presencial, se encontrará muchas veces con un jugador que esté jugando por primera vez y pida consejo. El casino, por lo general, no tiene problemas con que ayude a tomar una decisión a otro jugador porque sabe que la ventaja de la casa es demasiado grande para que pueda ser superada por un principiante. Sea discreto y, antes de ofrecer ayuda a otro jugador, pregunte al crupier si ese tipo de comportamiento es permisible o no.

Hablar por el teléfono móvil no está permitido en ninguna mesa de juego porque el casino quiere asegurarse de que usted no está en contacto con otra persona con el fin de hacer trampas. Por ejemplo, alguien podría estar de pie detrás del crupier y ser capaz de ver su carta no expuesta y, a continuación, esa persona le podría transmitir esa información a través de su teléfono móvil.

Si necesita utilizar su teléfono móvil durante un juego de blackjack tendrá que ponerse de pie y dar un claro paso lejos de la mesa. Si ignora la advertencia del crupier es probable que se le expulse del casino.

En los juegos de múltiples mazos la respuesta es no. En los juegos de mazo único y doble se le permite tocar sus cartas con una sola mano. La razón por la que no se le permite tocar las cartas en los juegos de múltiples mazos es porque, en el pasado, algunos jugadores han sido capaces de «tantear» o marcar las cartas de tal manera que podían identificarlas al repartir. Los tramposos marcarían los ases de la baraja para saber si el crupier tiene uno como su carta de agujero o carta no expuesta.

Además, el casino quiere evitar la posibilidad de que alguien añadiera más cartas al mazo o las cambie una vez se hayan repartido.

Muchos casinos online ofrecen una bonificación en efectivo igual o superior a su depósito original. Algunos incluso ofrecen dinero gratis sólo por inscribirse. Este dinero se añade a su cuenta pero no puede ser retirado de inmediato. Hay que apostar en los juegos del casino. Playthrough significa que tiene que apostar el dinero de la bonificación y, tras ello, podrá cobrar las posibles ganancias. Por ejemplo, el casino le da $100 como bonificación. Entonces, tendrá que apostar esos $100 en el blackjack o en otro juego. Una vez haya apostado, el monto total de sus ganancias entrará a formar parte de su cuenta regular y podrá ser retirado. Suena complicado, pero en realidad es muy sencillo:

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Para cumplir con los requisitos de la apuesta, siempre es mejor utilizar su dinero de bonificaciones online en el blackjack en vez de en las tragaperras.

Cuando Benny Binion abrió el Horseshoe Casino en Las Vegas anunció con orgullo que el casino aceptaría cualquier apuesta sin importar lo grande que ésta fuera. Un jugador llamado William Lee Bergstrom decidió poner a prueba la declaración de Binion y llegó al Horseshoe en la década de 1980 con una maleta que contenía $777,777 en efectivo. Bergstrom se acercó a una mesa de dados y pidió apostar la totalidad del importe. La maleta se colocó en la línea de no pase y el crupier de dados ni siquiera contó el dinero. Dos tiradas de dados más tarde, Bergstrom se retiró con una ganancia de $777.777.

Bergstrom regresó al Horseshoe dos veces más con apuestas de más de $500,000, las cuales ganó. En 1984, Bergstrom apareció con $1.000.000 en su maleta y de nuevo pidió a apostar todo en la mesa de dados. Esta vez perdió la apuesta. No mucho después, Bergstrom fue encontrado muerto en un hotel de Las Vegas, aparantemente por suicidio. Aunque la historia del «hombre maleta» no tiene nada que ver con el blackjack, es una advertencia sobre los peligros de la ludopatía.

Hace varios años, después de que Edward Thorp publicara su ya clásico libro sobre cómo contar cartas, los casinos de Las Vegas cambiaron las reglas de modo que incluso los contadores de cartas no pudieran obtener ninguna ventaja. Hubo una indignación generalizada por parte de los jugadores de blackjack que boicotearon las mesas. Las ganancias se desplomaron durante la noche, y los casinos se vieron obligados a regresar a las antiguas reglas que daban una ventaja a los contadores. Desde entonces, los casinos tienen miedo de perder dinero si ocurre algo parecido otra vez, por lo que son muy reacios a cambiar las reglas. Además, la reputación del blackjack como juego al que se puede derrotar y ganar, ha ayudado a convertirlo en el juego más popular del casino. Incluso con los contadores de cartas, el blackjack es muy rentable para los casinos.

Muchos jugadores no se creen capaces de aprender a contar cartas. Existe una idea generalizada de que contar cartas requiere una memoria extraordinaria. Otras personas son escépticas y no creen que lo de contar cartas funcione. Además, la mayoría de la gente no quiere dedicar su vida a contar las cartas, ya que podría ser tedioso y menos gratificante que un trabajo «real».

Esas máquinas para barajar continuamente se inventaron para frustrar a los contadores y a aquellos que hacen un rastreo del barajeo, y para aumentar las ganancias de la casa consiguiendo que se jueguen más manos cada hora, ya que se ahorra el tiempo que requiere barajar las cartas a mano. Se barajan las cartas mucho más a fondo de lo que lo haría un crupier a mano. ¿Estas máquinas serán utilizadas en todas las mesas de todos los casinos? Por suerte, no. A muchos crupiers no les gusta las máquinas porque les obligan a repartir sin parar; barajar proporciona algo de alivio en medio de esta agotadora tarea. Además, muchos jugadores desconfían de estas máquinas y creen que escoden algo turbio. El casino Foxwoods de Connecticut (el casino más grande del mundo) recientemente se deshizo de todas las máquinas barajadoras en las mesas de blackjack. Las máquinas para barajar continuamente no deben confundirse con las máquinas automáticas, las cuales barajan el mazo mecánicamente pero no lo introducen de nuevo en el zapato.

Un principiante no puede jugar a la perfección y hay poco margen para el error. Recuerde coger un seguro de 3 o superior, sin importar que cartas tiene. Tampoco se emocione cuando la cuenta resulte alta y apueste más de lo debido. Por ejemplo, supongamos que su bankroll o capital (dinero que tiene para gastar) total es de 5.000 dólares, y el recuento es 5, su apuesta debería ser de unos 100 dólares, porque si apuesta más de esa cantidad, aumentará sus posibilidades de perder todo su capital. Nunca apueste más de lo que debería.

Definitivamente no. Esta es una manera segura de perder muy pronto. No puede jugar basándose en intuiciones o dependiendo de cómo vengan las cartas. Se podría pensar que cuando las cartas salen bien una vez tras otra uno es más propenso a ganar su siguiente mano, pero esto no es cierto. Se pueden dar perfectamente rachas de victorias y derrotas pero, a ciencia cierta, es completamente imposible predecir la siguiente mano. Si desea ver algo parecido, vaya a una mesa de ruleta. Las probabilidades de que salga el color negro son las mismas que las probabilidades de que salga el color rojo. Sin embargo, rachas en las que aparece el color negro cinco veces seguidas no son infrecuentes. ¿Significa esto que después de que el color negro haya salido cinco veces, es más probable que vuelva a salir en la siguiente tirada? No, las probabilidades son SIEMPRE las mismas, pero de alguna manera creemos que cuando el color negro está «en racha» es más probable que vuelva a salir una vez tras otra.

Stanford Wong, un reconocido experto de blackjack, realizó un estudio sobre este tema y descubrió que incluso cuando se ganan 3 manos seguidas, las probabilidades de ganar la siguiente mano son exactamente las mismas que si se hubiera perdido 3 manos seguidas. Sé lo frustrante que resulta ganar una mano tras otra, y ganar sólo 10 dólares en cada mano debido a que el conteo nunca llega a 1 o superior. Pero el resultado final es que cada vez que el recuento sea inferior a 1, el casino tiene ventaja sobre el jugador, por tanto, apueste lo menos posible.

Puede darle propina al crupier de varias maneras, aunque el modo que elija depende de usted. Puede dar la propina al crupier directamente, o colocar la propina en el borde del círculo de apuestas y apostarla por él.

Recuerde que su ventaja sobre el casino es sólo del 1%. En una hora, si su apuesta media es de 30 dólares, puede hacer unos 20 ó 30 dólares por hora. Si el crupier es educado y amable, no dude en ofrecer una propina de un par de dólares. Pero jamás deje propinas elevadas, incluso si gana un montón de dinero. Si le da al crupier una propina de 25 dólares en una hora, básicamente acaba de trabajar una hora para dar su cheque al crupier. Si el crupier es grosero o desagradable, ni siquiera se moleste en darle una propina, ni en caso de hacer saltar la banca.

Quizás sí, pero sólo si se es usted torpe o tiene mucha mala suerte. Aunque los casinos emplean a personas para detectar a los contadores de cartas, si no se deja notar y no llama la atención sobre sí mismo es probable que no le descubran. Sin embargo, debe recordar que le pueden pillar desde la primera vez en el casino. Si le descubren contando cartas, le podrían suceder varias cosas. Lo más probable es que le saquen una foto donde aparezca su cara y la inserten en el libro de Griffin, que es una base de datos electrónica que contiene fotos de todos los contadores de cartas conocidos. Esta base de datos se comparte con otros casinos en todo Estados Unidos. Por tanto, si le descubren en un casino en Las Vegas y luego va a un casino de Reno, pueden reconocerle y comprobar que es un contador registrado. Si fuera así, se le pedirá que abandone el casino y no vuelva nunca más. Si vuelve, quizás la primera vez sólo reciba una advertencia, pero tras ser arrestado por allanamiento.

Por tanto, es muy importante tener mucho cuidado para no ser descubierto. Obviamente, tendrá que utilizar su sentido común. No diga que sabe cómo contar cartas o haga algo sospechoso que le haga pensar al personal del casino que tiene conocimientos sobre el conteo de cartas, o incluso sobre la estrategia básica. No juegue durante largos períodos de tiempo, mantenga sus sesiones cortas (cinco horas o menos). Si tiene un gran capital o bankroll y su apuesta máxima es de 500 dólares, no se siente en una mesa de 10 dólares y apueste 10 dólares cuando el recuento es negativo. La enorme diferencia entre sus apuestas mínimas y máximas llamará, sin lugar a dudas, la atención de los supervisores quienes podrían comunicárselo a los jefes de sala. Por tanto, siéntese en una mesa de 25 dólares donde la gente apuesta rutinariamente 500 dólares, y al hacer esto no llamará la atención. Trate de permanecer lo más callado posible, pero disimuladamente para que no se note que está concentrado en la jugada. No mueva los labios al contar las cartas y nunca pida la burn card o carta quemada (primera carta que se saca del zapato y es desechada). Una sola carta nunca marca la diferencia y si pide ver la carta quemada en repetidas ocasiones al comienzo del zapato o cuando el crupier cambie de mazo, podrá levantar sospechas fácilmente. En resumen, lo mejor sería usar algo de sentido común y tratar de parecerse a cualquier otro jugador.

En Atlantic City no se le puede prohibir contar las cartas, pero tratarán de frustrar sus intentos recurriendo a diversas tácticas. Esto incluye barajar siempre que aumente su apuesta tras una mano ganadora o esté empezando a ganar. También pueden cortar en la mitad del mazo o más adelante, haciendo que sea imposible ganar.

Yo prefiero sentarne en el primer o último asiento porque no puedo contar las cartas sin mover la cabeza mientras lo hago, ya que podría llamar la atención. Aparte de eso, no hay ninguna ventaja real por estar sentado en un asiento en particular si sólo se va a poner en marcha la estrategia básica. Sin embargo, si cuenta cartas y varía su estrategia de acuerdo con el conteo, tendrá una pequeña ventaja si está sentado en el último asiento, ya que podrá ver más cartas de las que salen a los otros jugadores antes de decidir qué hacer en su mano. Por ejemplo, si la cuenta llega a ser alta porque los jugadores sacaron muchas cartas bajas, al pedir puede doblar (double down) su 9 contra un 2 del crupier.

El rastreo de la mezcla o barajeo (shuffle tracking) consiste en examinar cómo baraja el crupier para averiguar donde se encuentra la proporción más alta de dieces y ases en el mazo. Cuando esa parte del mazo se vaya a repartir, los rastreadores de la mezcla aumentarán sus apuestas. Esta es una tarea tremendamente difícil y muchos casinos han implementado medidas para frustar el éxito de los rastreadores de barajeo. Para una persona media, incluyéndome a mí mismo, aprender cómo rastrear la mezcla es extremadamente difícil.

En mi opinión, este tipo de softwares es, por lo general, una pérdida de dinero. La mayoría de los softwares que usted necesita conocer para contar cartas están en nuestro tutorial. Por lo general, los programas de software son caros y no ayudan mucho. A cualquier persona que quisiera aprender algo más sobre la información ofrecida en este sitio web, le recomendaría cualquiera de los libros de Stanford Wong, sobre todo “Blackjack Profesional para Jugadores Expertos”.

No. Es imposible contar cartas y ganar porque tras cada mano se vuelve a barajar las cartas. Sin embargo, algunos casinos ofrecen juegos en condiciones tan favorables que le darán una ligera ventaja si juega la estrategia básica correctamente.

No, debería sentarse siempre en la mesa más baja que encuentre a menos que esté apostando a lo grande. De esta manera, cuando el conteo sea negativo y se encuentre en situación de desventaja, podrá apostar menos y, por lo tanto, perder menos. En cuanto a las malas decisiones tomadas por otros jugadores, no se preocupe por ellos. A partir de simulaciones con ordenadores, ha quedado demostrado que la técnica de otros jugadores no tiene efecto en el juego. Sí, puede ser frustrante cuando se pierde porque alguien pide un 15 frente a un 5, pero esta decisión puede tanto salvar a la mesa como fastidiarla. Este es un punto importante a tener en cuenta. Muchas personas van a los casinos para disfrutar del juego, por lo que no haga comentarios desagradables cuando tomen decisiones equivocadas. No son tontos, sencillamente no saben hacerlo mejor. Sea siempre cortés, sin importar lo que ocurre a su alrededor. Además, por experiencia, los jugadores en las mesas de 25 dólares también cometen muchos errores con la estrategia básica.

Sí, esta es la única «ganancia» garantizada, por tanto, acéptela. Casi todos los casinos ofrecen «comps» (abreviatura de cortesía en inglés), incluyendo habitaciones de hotel gratis, comidas, entradas para espectáculos, etc. Debería solicitar una tarjeta de puntos la cual llevará un seguimiento de su historial de juego, incluyendo cuánto ha ganado o perdido, cuántas horas ha jugado, etc. Sé que en el casino Foxwoods, se ofrece de media el 20% de la apuesta. Por tanto, si su apuesta media es de 30 dólares, podrá ganar 6 puntos por hora. A continuación, puede utilizar sus puntos para comprar comidas, etc. Algunos casinos incluso ofrecen dinero en efectivo en lugar de puntos. Hay que ir al casino que no sólo ofrezca las mejores condiciones de juego, sino también los mejores obsequios. Incluso si no consiguiera nunca un sólo centavo contando cartas, siempre que no pierda conseguirá algo gratis. Ninguno de los casinos en mi zona ofrece regalos en efectivo, pero no importa. Personalmente disfruto gastando mis puntos. A veces se me permite utilizar los puntos para comprar artículos para consumo personal en las tiendas, o puedo comprar cosas para subastarlas en eBay. De cualquier manera, los obsequios resultan provechosos y hay que disfrutarlos. No se preocupe si gana muchísimo dinero y cree que el casino pudiera sospechar de usted. Sus victorias son completamente insignificantes para ellos, ya que miles de jugadores han ganado mucho, mucho más de lo que ha ganado usted con sólo algo de suerte. Además, mi amigo, que es jefe de sala en un casino, me aseguró que los casinos nunca descubren a los contadores de cartas examinando sus ganancias.

Diviértase. Si no se divierte mientras juega, entonces no vale la pena jugar. Esto es aplicable a cualquier otro trabajo. También le recomendaría que no se dedique al blackjack en exclusiva, sino que se lo tome como un “trabajo” complementario o una afición. Los emocionantes vaivenes con los que se encontrará no le ofrecerán unos ingresos estables.

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